15 nov. 2013

No duermo bien

Lucha por tus derechos, lucha por tu futuro.
Lucha por los demás y no sólo por ti mismo.
Lucha, alza la voz y lánzate sin dudarlo en pos de la bala que atenta contra la sociedad.
No te conformes, no te limites, el mundo es tuyo.
Mantén erguida tu cabeza y vive.
Vive por un mundo mejor.

Querido hijo,

Hemos venido notando, cómo tu ánimo fluctúa constantemente. Cómo tus palabras se tornan negras, cómo tus mañanas se hacen frías y tus noches oscuras.

Hemos visto, cómo desde que entraste en Medicina, has cambiado.

Tú antes eras alguien más confiado, más sincero, más cariñoso, más abierto, más humano. Eras una persona que, pese a los palos recibidos en la vida, se abría a los demás, y los dejaba entrar en ese enorme hueco que tienes en el pecho.

Nunca hemos querido que fueras una oveja, un conformista que siguieras al rebaño y callases las cosas. No hemos pretendido criar a un pusilánime, ni a alguien que no diga las cosas de frente. Nunca hemos pretendido cerrarte al mundo, ni que el mundo se te cerrase a ti. No te educamos para ser uno más.

Querido hijo no sólo es Medicina. Hay algo aún más grave. que te atrapa y te consume.
Te vemos todos los días, delante del ordenador, consumido por el azul oscuro, por las reuniones continuas, por esos viajes de los que vuelves cada vez más taciturno y con peores sensaciones. Cuando vas con tu pequeña y humilde maleta, cargada de sueño... y vuelves con falta de sueños y la maleta cargada de suciedad.

Tú, que ilusionado comenzaste una etapa y un apartado de tu carrera que casi nadie elige...y así te va. Ilusionado, inconformista e idealista, vemos cómo van tumbando tus energías poco a poco, vemos como tiran tu trabajo por tierra constantemente, vemos cómo luchas cada batalla, pero nunca ganas la guerra.

Es curioso la esperanza que destilaban tus palabras hace tres años, y cómo progresivamente has ido cayendo en picado y dándote de bruces con la realidad.

Pensabas que te ibas a comer el mundo, que todos lo que te rodeaban querían algo mejor, que quería luchar por los demás, defender a sus compañeros, dejarse la piel por las futuras generaciones. Pensabas que tus esfuerzos valdrían la pena, que todas las horas de dedicación servirían para algo. Fuiste un iluso, pero no te lo quisimos decir.

Sólo te repetíamos de vez en cuando dos preguntas: ¿cuando vas a dejarlo? y ¿porqué no has dormido bien?.




Queridos padres,

No lo entiendo. No entiendo porqué las cosas funcionan así, en este mundo gris. No entiendo el porqué la gente tiene un caramelo en una mano, y un puñal en la otra.

No entiendo las injusticias que hay que aguantar para poder formar parte del grupo. No entiendo porqué existen cerdos que se dedican a engordar y a revolcarse en la mierda con deleite, a costa de los demás.

Divos y putas que se dedican a chupar del bote, a sacrificar el futuro, tú futuro, mí futuro, nuestro futuro. Todo, a cambio de obtener un beneficio personal y un reconocimiento mediático. Hay veces que no sé si son así en realidad, o simplemente sufren de alguna carencia emocional que los ha llevado hasta ese punto.

Yo, que comencé ilusionado en un proyecto de mejora. Que conocí a personas con las que compartía mi forma de ver el mundo. Que me abrí y me fueron traicionando poco a poco, en el juego del poder. Que intenté cometer los mismos actos deleznables, y me topé con que no estoy hecho para las malas praxis.

Me decís que no tengo motivos para estar rabioso, que ya me lo avisasteis. Y sé que lleváis razón pero, ¿qué le hago si quiero cambiar el mundo? ¿qué le hago sino me gusta la frase "esto ha sido así siempre" y pretendo innovar?

Y no paráis de repetirme, que la vida es así, un lugar lleno de trepas. Que al resto sólo les importa realmente ellos, ellos y ellos. Una vida en la que tienes que mamarte las injusticias y adaptarte al rebaño para no ser la oveja negra.

Una vida en la cual, no cometas ningún acto alegal, amoral o político, porque a ti te van a joder, pero el resto, va a salir de rositas.

Pero...¡no lo entiendo! ¿Porqué a unos les aplican un rasero y otros los dilapidan públicamente? ¿Porqué la gente dice una cosa, y después dice otra? ¿Porqué no van de frente y necesitan escudarse en el grupo, cuando en solitario son cachorritos indefensos? ¿Porqué siento que los que están encima, deberían estar debajo? ¿Porqué?

Y, pese a todo, siento un gran vacío que me consume. Pese a haberlo dejado, no puedo dejar de pensar en todo ello. No puedo dejar de volver a todas las noches que me han atormentado estos tres años.

Volver a las lágrimas y el llanto en soledad. A la desazón de sentir que estoy perdiendo parte de mi vida en un barco hundido. Volver a tirarme en la cama, deseando hundirme en un sueño profundo que me haga olvidar. Pero no olvido.

No duermo bien, pero a ellos, nadie les quita el sueño.



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