3 feb 2014

Los 10 mandamientos del "Buen banco de apuntes"

Se puede definir al banco de apuntes como un: “conjunto de personas que se ponen de acuerdo, para tomar nota de las clases de un determinado curso o asignatura, y generan un pull documental sobre las mismas”.

Este tipo de acción colectiva trae enormes beneficios para el estudiante, puesto que supone una enorme reducción de la cantidad de trabajo que tiene que hacer, previo proceso de “ponerse a estudiar”. En una carrera como Medicina, (con gran cantidad de prácticas y un gran volumen teórico de estudio), se hace necesario poder faltar a clase de vez en cuando, y no tener que ir a todas para coger los dichosos apuntes. De ahí la imperiosa necesidad de “trabajar en equipo”.

Pero, no tener que ir a todas las clases no es el único beneficio. Tener un banco de apuntes también supone una mejora en la calidad de los documentos, ya que cada persona del grupo, intentará hacer los apuntes que le hayan tocado lo mejor posible. En el caso de que esa persona, no haga bien los apuntes…probablemente suponga un daño al grupo y por tanto, su posible expulsión y pérdida de todos los beneficios del banco.


A lo largo de los años, he podido pertenecer a varios bancos de apuntes, sobre todo por haber tenido que estar en dos cursos a la vez. Por ello, he podido recopilar una serie de pautas básicas que todo buen miembro del banco debería seguir, para una mayor calidad.

Espero que os gusten, y que a posteriori dejéis en el comentario vuestras propias pautas. He aquí mis 10 mandamientos clave para un buen banco de apuntes:

A NIVEL GENERAL:

1. Trabajarás en equipo con todo lo que ello conlleva. El banco de apuntes estará formado por una serie de personas con las que deberás mantener una cordialidad y compañerismo continuos. Siempre, deberás diferenciar entre lo personal y lo profesional. Lo importante es que exista un buen ambiente de trabajo. 

2. Dialogarás de forma educada y respetuosa con tus compañeros. Si surge algún problema, lo mejor es hablar las cosas. A ser posible primero de forma unipersonal, y si ves que el problema persiste, reunirse para hablarlo en el grupo. Todo tiene solución.

3. Compartirás la información que poseas y que pueda beneficiar en una asignatura o curso, con los compañeros del banco. El objetivo del banco es: crear los apuntes más completos, obtener la información más exhaustiva para poder aprender lo máximo posible y mejorar tus calificaciones. El egoísmo, a largo plazo te pasará factura.

4. Crearás una plataforma virtual fácil y sencilla, donde poder subir toda la información/apuntes disponible de forma ordenada y estructurada. Lo mejor, es usar dropbox o un sistema de blog, que deja constancia de la publicación de contenidos y que te permite estructuras en carpetas y archivos. Recomendable que haya una o dos personas encargadas del control de la plataforma.

5. Respetarás la temporalidad mínima (a ser posible) y entregarás los apuntes que te toquen a su debido tiempo. En el caso de que no puedas, justificarás los motivos y tratarás de solventar el problema en el menor lapso de tiempo posible.

A NIVEL DE APUNTES:

6. Centrarás el título en la página, y le darás el nombre que reciba en el Plan de Organización Docente tanto dentro del documento, como en el archivo final. Parecerá una tontería, pero pequeños detalles como estos, son los que más daño hacen.

Un buen título es el que genera una buena organización mental de los contenidos en base a lo estipulado en los proyectos de las distintas asignaturas. Incluso a la hora de hacer un examen, las preguntas se ordenan según los temas, por lo que tener localizados los “cajones” básicos en tu cabeza, te ayudará a responder una pregunta, con el contenido interno de dicho cajón localizado.

7. Justificarás el texto para que cualquier persona “normal” pueda leerlo adecuadamente y no volverse loco. La calidad de la lectura de unos apuntes, también afecta a la memorística de los mismos. Si tu lectura es continua, los saltos son simétricos, el texto está ordenado, etc… se te quedarán mejor las cosas.

8. Usarás la misma letra, tamaño, interlineado y color para todo el texto, evitando que tus apuntes sean un circo de colores y de saltos irregulares entre párrafo y párrafo. Evita también poner términos en subrayado o en negrita, anotaciones innecesarias o absurdas, y colorines que a ti te parecen adecuados, pero a lo mejor al resto no.

*En todo caso, se aceptará el uso de negrita (y subrayado) para resaltar apartados o puntos específicos de un tema (epidemiología, etiología, clínica, diagnóstico, etc). Los colorines, déjales para el subrayado posterior.

9. No tabularás el texto, evitarás las enumeraciones dentro de enumeraciones dentro de enumeraciones…A veces, el uso de guiones, ABCD, 1234 es más útil. En vez de poner puntos, y subpuntos, y subpuntos de subpuntos… Con respecto a tabular el texto, me remito al séptimo mandamiento. Tabular te corta la lectura y te dificulta la memoria, además de que visualmente no queda bien (¿en tus libros de lectura el autor tabula? Pues no lo hagas tú en los apuntes).

10. Evitarás poner imágenes innecesarias, en un lugar en el que ocupen mucho espacio y sin la opción de “cuadrada”. Una buena imagen debe servir de apoyo al texto cuando éste, sea insuficiente para su entendimiento.

A ser posible, se debe poner en la parte inferior del texto o bien en la parte derecha del mismo, para que una vez leído o durante su lectura, se pueda observar la imagen. La opción “Cuadrado” con el texto, facilita este tipo de disposiciones. “Una imagen vale más que mil palabras” sobre todo, si está bien situada.

Hasta aquí mis diez mandamientos. Espero que te hayan sido útiles y que puedas aplicarlos con tu propio banco de apuntes. Si echas en falta algo, o quieres aportar tus propios mandamientos, deja un comentario.

Recuerda también compartir esta entrada por redes sociales, o mandársela a tu banco a modo de “indirecta”. Un saludo y a seguir haciendo apuntes.

30 ene 2014

Echar la quiniela: MIR

Este fin de semana, miles de estudiantes de distintas titulaciones se presentan a una oposición nacional, para intentar hacerse con una plaza como especialistas.

Otro año más, las redes sociales se inundan con la inquietud y los nervios de estos chavales. Otro año más, las noticias sobre cómo será el examen, las plazas ofertadas, el futuro de la especialidad, etc. se convierten en parte de la temática de la cual estos chavales están pendientes.

Otro año más, la triada mafiosa de las academias, termina de hacer su "Agosto" particular, y se preparan para el reclutamiento de los siguientes primos a los que timar. No sin antes, darle ánimos a sus estudiantes y darles las últimas instrucciones para que "todo les vaya bien".

Otro año más, llega para los estudiantes de Medicina: el examen MIR.



Un examen que, como bien he dicho en la primera frase, no es más que una oposición estatal de acceso a las plazas de especialidad. Por si no hemos sufrido ya suficiente durante 6 añitos, ahora toca presentarte a un examen tipo "selectividad", pero aplicado al grado universitario sanitario específico.

Una oposición que, por cierto, no será la última. Ya que, una vez terminada la especialidad, toca presentarse a otra oposición estatal para acceder al SNS o bien al sistema de salud de cada comunidad autónoma.

Particularmente, no estoy ni a favor ni en contra de dicho examen.

Estoy en contra del chiringuito de feria que tienen montado alrededor de él. Estoy en contra de que sea un examen en desigualdad de condiciones. Porque, evidentemente, la educación que un estudiante ha recibido en una facultad de Medicina, no es igual que la educación que ha recibido otro, en una Facultad distinta. Eso, con o sin academia, se va a terminar notando chavales.


Pero, lo que peor me sabe de esta oposición, son sus condiciones posteriores. Después de haber sufrido varios meses estudiando como un auténtico campeón, llega el día clave, y no te sale el examen como pensabas. O, llegas y haces un examen estupendo, pero sin embargo hay 800 tíos más, que han hecho un examen estupendo.

En el primer caso, lo más probable es que, sino tienes un mínimo, te quedes sin plaza. O que tengas que elegir plaza en una especialidad que...bueno ni te gusta ni te disgusta, pero la haces.

En el segundo caso, te quedas con la cara de pasmarote a menos que tu nota de expediente (también influida por la calidad que hayas recibido en tu Facultad), marque la diferencia. Porque, tras seis años de carrera, en la elección de especialidad, nuestras notas sólo cuentan un 10%...

Seis años de mi vida estudiando, sufriendo con sangre sudor y lágrimas, ¿para qué? Para poco la verdad. Aunque muchos digan que tus notas te harán subir puestos, lo que vale la pena es el número de respuestas que hayas acertado en el MIR. Y se pretende incluso quitar ese 10% en un futuro...denigrante, pero es la única forma de restarle importancia a esas "desigualdades entre facultades".

Y ya por último, estoy en contra de que cada año se reduzcan más las plazas como especialistas. De que se instaure una política de mínimos, para que después haya gente que se queda fuera. De que, tras finalizar el proceso, haya plazas que se queden sin cubrir. Y estoy en contra de que se desvirtúen a las especialidades, a través de este sistema competitivo, agresivo y podrido que es el examen MIR.

Pero evidentemente, una sola persona no puede cambiar el sistema. Más aún, si el colectivo que tendría que movilizarse, se trata de un colectivo pasivo y alienado, que termina pasando por el aro. Al igual que tendré que hacer yo en un futuro.

Porque el MIR, es como echar la quiniela del fútbol. No es lo mismo echarla si conoces todas las variables, noticias, estadísticas, información, a echarla sin saber nada de fútbol. E incluso así, sabiéndolo todo, puede que llegue el momento de rellenarla...y no te toque un duro.

Mucha buena suerte a todos los aspirantes MIR; EIR; PIR; FIR; etc, etc.

Como dijo Yoda & Obi: "Que la fuerza os acompañe"